"QUE
NO ES LO MISMO BACÍN QUE JARRO."
Por Carlos Mendoza.- He recibido
en mi domicilio un comunicado de parte de la Presidencia municipal
de San Martín Texmelucan, lo rubrica el Ing. Enrique Porter
Basbuch de fecha 18 de Julio de 2001, en el ángulo superior
derecho de esta carta, o debiera de decir oficio, que así
se les nombra en la jerga oficial a las cartas, dice en un recuadro:
Dependencia: Presidencia Municipal, Sección: Dirección
de Desarrollo Urbano y Ecología, Número de oficio
(no tiene), es decir no le pusieron y luego Expediente: PM - 434/07/01,
abajito: Asunto: Regularización de números oficiales.
Comentarios previos:
Mi domicilio no ostenta ningún número oficial irregular,
por lo tanto de entrada este asunto de: Regularización
de Números Oficiales, no es mi asunto. Y tengo documentos
que avalan lo que aquí digo, empezando por las escrituras
domiciliarias de mi propiedad, el número oficial que la
Dirección de Obras Públicas me otorgó y mi
registro dentro del padrón de la propiedad, y me consta
que todo está en orden así como la correspondencia
personalizada que me llega de diversas partes, empezando por mis
acreedores y terminando con ser la dirección de mi credencial
para votar, que de ser diferente ya no sería válida
y ello me llevaría derechito a la estación de bomberos
a sacar una actualizada, ya que si no lo hago se me califica de
mal mexicano, pero como ésta es la víspera de las
elecciones para presidente municipal y diputado local en la citada
oficina del IFE me dirán si solicitara una reposición
o nueva por cambio de número domiciliar: "Espérese
a que pasen las elecciones y se la reponemos, mientras tanto a
ver como le hace." Qué cómo le hago, por ejemplo
en el banco y demás partes donde si no se exhibe este documento
actualizado, vas pá tras. Aunque sé de personas
que teniendo su domicilio en otra parte -otro municipio- sus credenciales
del IFE tienen los datos de San Martín y con ese documento
de datos falsos hacen de todo, hasta dicen que aquí viven,
he; yo no lo haría, eso es decir mentiras, es deshonesto.
Recapitulando, a ver si me doy a entender, si se hace este asunto
de la "Regularización de Números Oficiales"
de toda la ciudad - y sus 11 Juntas Auxiliares- se llevan entre
las patas a todos los ciudadanos que están según
este documento con números "irregulares", pues
de cuajo todos o casi todos iríamos en bola a renovar la
credencial de elector ya que los datos no están regularizados
por no estar actualizados, es decir no son verídicos oficialmente.
Lo que quiero decir es que para regularizar lo que le interesa
a la presidencia municipal, que justifica su acción con
decir en este comunicado de marras: "que debido a las altas
quejas ciudadanas que se han presentado, sobre confusiones de
números oficiales y con el fin de regularizar de forma
definitiva la NOMENCLATURA de este municipio..." Las altas
o chaparras quejas de un puñado de gente, no avalan para
mi el que para enderezar un presunto entuerto no cuantificado
y aún no documentado, se provoque un daño gravísimo
a toda la ciudadanía del municipio; ciudadanía que
quedaría de inmediato y de facto irregular y en pleno año
electoral y campañas oficiales de partidos políticos;
aún y cuando el municipio le avise al IFE, es absurdo este
aviso, si el mismo IFE se ha gastado una millonada en radio y
Tv para exhortar a todos de que cuando cambies tu domicilio de
inmediato regularices tu nueva dirección, ¡ah, y
con otra!, lo que cuesta al erario cada credencial de elector:
$ 4.00 USD, sí cuatro, pero dólares; lana que es
nuestra y que se necesita para obra, salud, educación,
en fin; y no para que hagan más lana los particulares que
venden los materiales para hacer estas carismas credenciales,
de qué se trata entonces, de que cada quien tenga su credencial
para emitir libremente su voto, o de vender más materiales
para hacer estas credenciales, que no son gratis; ahora bien,
¿a ver cuantas quejas hay de esto de los números
y cómo están documentadas?, a mi que me lo demuestren
y no como es ya costumbre de esta administración que nos
entere de sus decisiones por la vía de la semaforización,
es decir por la vía del hecho y se respalde en la mención
de un artículo de la Ley Orgánica Municipal, el
78, fracc. XXXIV, que ni siquiera nos transcribe, como si todos
nos supiéramos de memoria la dichosa ley, así como
las tablas de multiplicar. Pero para ustedes mis lectores de El
Despertar, este semanario se las pasa el costo y el artículo
dice así:
Artículo 78. - Son atribuciones de los ayuntamientos:
Fracc. XXXIV.- Determinar la nomenclatura de las calles, plazas,
jardines o paseos públicos y mandar fijar las placas respectivas;
exigir a los propietarios de fincas urbanas la numeración
progresiva de éstas y dar al Registro Público de
la Propiedad y a las Recaudaciones de Rentas los avisos respectivos.
Ley Orgánica Municipal 22 de Marzo de 2001.
Antecedentes:
Ya anteriormente Luis C. Manjarréz mandó a un grupo
de ganapenes a pintorretar las fachadas con los números,
¿cuáles?, los que a ellos se les daba la gana, así
en mi calle a la misma casa, si tenía más de una
puerta, estos güeyes le ponían dos números,
así la Guadalupe Victoria y muchas calles y casas más
quedaron con números rarísimos por que las buenas
almas de mis vecinos le creían más a la pintura
azul del supuesto "nuevo número oficial", que
a sus escrituras, papeles y demás, y borraron el anterior,
o ponían la leyenda debajo o arriba del número pintado
por la gente de Manjarréz: actual, y a al viejo la leyenda:
anterior. Pero la neta no todos siguieron este baile de pintura.
Otro fue Domínguez, ese cobraba más barato por el
número, o mejor dicho Roberto Sánchez Contreras,
ellos igual, pero sin tanto papel o artículos de la Ley
Orgánica, llegaban y este es tu nuevo número, y
es tanto, creo que eran $ 70.00 pesos, eso sí, cincuenta
por la plaquita, que era de bronce, y 20 lanas por la puesta,
los 20 sin recibo, pero van pá tras, la gente no se dejó,
¿por qué?, ah, que y si yo lo pinto y no pago nada
y otros más no se dejaron por la bronca de cambiar de número,
número que según es irregular, y es que mucho gente
tienen ya hechos facturas, recetas, notas de remisión y
un sinnúmero de documentos más con este número
disque "irregular", y si vemos y leemos bien el artículo
78 y su fracción XXXIV, esta fracción no autoriza
al municipio a hacer cambio alguno por supuestas irregularidades,
ni tampoco a ser el canal para hacerlo saber a las demás
instancias que lista el oficio, por ejemplo el IFE; de qué
serviría una nueva numeración de llegarse a hacer,
si el efecto dominó sería más caótico
que el supuesto caos que ahora pretende ser justificación
del municipio. Además la Ley Orgánica municipal
no se reduce a un Artículo y un solo Capítulo, como
es el VI, también está el Capítulo XI de
la Planeación Democrática del Desarrollo Municipal
y su artículo 102, y demás que vendrán en
la siguiente entrega.
Comentario final.
Señor presidente Enrique Porter, no me cabe duda de que
su intención es buena y que detrás de esta "regularización"
no hay, ni existe de su parte ningún fin avieso, o empresa
concesionaria, pero dígale usted a su Director de Desarrollo
Urbano y Ecología que si su redacción es tan mala
como sus fines de "regularización" de la NOMENCLATURA,
que le auguro el mayor de los fracasos a los dos, ya que las palabras:
NOMENCLATURA y NUMERACIÓN no quieren decir los mismo, es
decir, no son sinónimos y si lo que pretende(n) es evitar
confusiones con los números, empiecen por manejar de manera
correcta el castellano, que no es lo mismo bacín que jarro.
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