"ESTAMOS
JODIDOS, TODOS USTEDES."
Por Carlos Mendoza.- Como agrónomo que soy no he podido
sustraerme a los hechos relacionados con las marchas campesinas
que se dieron en la ciudad de México la semana pasada,
como una forma de protesta ya que el campo mexicano está
en crisis, sí, eso no es noticia, así ha estado
desde antes y después de la revolución mexicana
y hoy día no es la excepción. Que me pega a mí
como agrónomo también la crisis campesina, claro
que sí; los agrónomos tenemos que trabajar en otro
tipo de quehaceres, más no en el que es nuestra profesión
ya que si el sector primario de la economía de este jodido
país está en crisis, nosotros por lógica
también, no hay trabajo para nosotros en ninguna parte,
ni para los jóvenes, mucho menos para los viejos. En este
país no se aprecia para nada la experiencia, se desdeña,
se le califica como conocimientos de tipo mañoso; a qué
vienen todos estos comentarios, bueno a la crisis que padece el
campo y los campesinos y regreso sobre lo mismo ya que hace 18
años, por allá por el año 83, hice mi maestría
en planeación, para maldita la cosa, pero bueno; dentro
de los muchos trabajos que se vieron y que fue necesario leer,
estaban los del CIDER, (Centro de Investigaciones para el Desarrollo
Rural), de ellos destaco uno el titulado: "Dotación
de Satisfactores de Bienestar Social", Estrategia y Metodología
de Planeación para la Dotación de Satisfactores
de Bienestar Social en Centros de Población Rural. A dieciocho
años de esta estrategia, de este programa, de este Plan,
que formó parte del Plan de Desarrollo del Presidente en
turno, las cosas siguen igual, no están peor. Y mire usted
que el dichoso Plan de Dotación de Satisfactores de Bienestar
Social para los campesinos no es una plan tirado de los pelos,
no; para nada, está bien hecho e instrumentado, pero como
las políticas cada sexenio cambian y vuelven a cambiar,
pues se rompe la continuidad y todo se va pal caño, es
decir, para el desperdicio: de tiempo, que es lo que menos contamos
como país y como sociedad, de recursos, que tampoco tenemos
muchos y de ilusiones; ya me puse romántico; sí,
de ilusiones, tanto de ellos, los campesinos como los más
afectados y ni que decir de nosotros los profesionistas de aquellas
épocas que creímos que finalmente era importante
para el gobierno y por lo tanto para los que trabajábamos
para la secretaría de agricultura la Planeación
del desarrollo socioeconómico del sector campesino y que
nosotros como los profesionistas del ramo deberíamos de
superarnos y capacitarnos, era nuestro deber, capacitarnos mejor
para el manejo racional de nuestro medio, prever nuestro futuro
-que eso es la planeación y el presupuesto-; y fuimos traicionados,
nos engañaron como a los campesinos; y de verdad que no
es mentira mi aseveración, la de que fuimos traicionados,
si nó ¿a qué viene las marchas y los plantones
campesinos de ahora más el desempleo del gremio?, de haber
dado resultados en la práctica las teorías y metodologías
del CIDER en el campo, ¿entonces por qué están
(estamos) tan jodidos los que vivimos y trabajamos del campo a
18 años de aquellos planes tan sesudos y bien hechos? Y
a más de 91 años del inicio del movimiento social
armado. No me equivoco, serio, si sugiero que ojalá los
estudios del CIDER fuesen retomados por Vicente Fox, y lo digo
en serio; ya que la metodología y los objetivos son buenos
y su justificación vigente, el problema real de los Planes
y programas es y será su continuidad dentro de la práctica,
de no ser por la remaldecida política del borrón
y cuenta nueva sexenal de cada cambio de presidente de este adolorido
país, muy posiblemente los planes y metodologías
del CIDER hoy fueran la diferencia social para todos, pero la
realidad es otra y tal parece que por nada murieron un millón
de mexicanos en la lucha armada de principios del siglo pasado,
si hoy día todo para los campesinos y los que trabajamos
con ellos está y estamos cada vez más y más
mal. Tampoco necesitamos de un presidente ranchero o agrónomo,
ya ven aquí, Porter es agrónomo y no ha hecho gran
cosa por los campesinos, lo mismo mi cuate Mariano Escobedo desde
su posición de Presidente del comité municipal del
PRI, y que también es agrónomo aunque no se le note.
Lo que nos hace falta es más entrega, compromiso, sensibilidad
y amor por la tierra y quienes en ella trabajan. Más aún
si este compromiso viene de gente de un partido que nació,
o eso se dice de la revolución. Me despido con una frase
del Nigromante: "Del campo vienen los frutos y las flores
y también las revoluciones".
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