"LA
TALA Y LA CORRUPCIÓN ACABAN CON EL MONTE"
Por Carlos Mendoza.- Este fin de semana estuve en el monte, para
ser precisos en el de San Felipe Teotlalzingo, el objetivo de los
cinco que por allá fuimos sábado y domingo pasados
fue el ver, filmar y tomar fotografías de la destrucción
de este ecosistema. Más propiamente estuvimos ahí
para documentar con imágenes este enorme ecocidio y por "n"
vez, porque ya van muchas que su servidor las hace y las seguiré
haciendo, el objetivo decía es hacer una denuncia pública
de este hecho, que obviamente está plagado de corrupción,
intereses de grupos y una falta total de moralidad. Subimos alto,
muy alto y llegamos hasta el pié de Loma Larga cerca de Yoloxochil,
que por allá le dicen Yolozochío, caminamos por espacio
de varios kilómetros y varias horas y lo que constatamos
es que el bosque de San Felipe Teotlalzingo está siendo talado
de manera irracional, se han tirado árboles marcados y no
marcados, se ha dejado botada una enorme cantidad de brazuelo y
demás ramaje de los oyameles derrumbados que se ha secado
al sol y que en esta época de secas seguro van a provocar
enormes incendios con toda esa basura combustible ahí botada,
observamos mucho daño producido por incendios forestales
de épocas pasadas que ha destruido el bosque bajo, ya que
el bosque no son solo los árboles grandes, un bosque es una
asociación de especies, altas y bajas, anuales y perennes,
dejando de existir las especies bajas que queman los incendios la
semilla de los árboles padres ya no tiene protección
de los elementos y se seca, o es arrastrada por el agua de lluvia
y ya no germina impidiendo así la reproducción natural
de los árboles, de reforestación artificial se vio
poco o nada, los suelos de fuerte pendiente del monte de San Felipe
están siendo afectados ya por la erosión hídrica
provocada por las lluvias de primavera y verano, de obras de conservación
del suelo y agua, nada, en los montes de la ladera oriente del Ixtaccihuatl
llueven hasta 900 milímetros de precipitación en promedio
al año, esta agua de lluvia ya no va a poder recargar como
antes los acuíferos, principalmente al que sirve a San Martín,
el valle de Texmelucan, el de Huejotzingo así como su gente,
industria y comercio se verán o ya se están viendo
afectadas por la tala, que no permite la buena recarga, nos acercamos
y rápido a un problema ambiental que se va a derivar de la
falta de cuidados al monte, esto nos va a costar caro, no a nosotros.
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