PÁ LOS AGRÓNOMOS,
NI MÁIS.
Por Carlos Mendoza.
Que de moda se ha puesto el campo, ¿verdad?, pues más
se va ha poner cuando no tengamos que comer. El presidente Fox elogió
a su secretario de agricultura, Javier Uzabiaga, que disque ha sido
el mejor secretario que ha habido, ¡chale!, se nota que don
Fox no sabe ni "J" de quiénes han sido secretarios
de Agricultura con anterioridad al de él y tampoco de cuando
data su creación como secretaría, como todos andamos
más o menos con las mismas ignorancias que don Chente, pos
ahí le van estos datos:
1.- En el año de 1853 se conforma y nace la secretaría
de agricultura, se fija usted que este año ésta secretaría
está cumpliendo 150 años de vida, nació con
el nombre de secretaría de Fomento y nuestro primer secretario
se llamó: Joaquín Velásquez de León,
de profesión ingeniero militar.
2.- Le sucede en el cargo Manuel Lerdo de Tejada, de profesión
político y economista e historiador de 1853-1855.
3.- Luego está Manuel Siliceo, de profesión abogado,
1855-1857.
4.- Otro Manuel, este Orozco y Berra, ingeniero, historiador y abogado,
1857-1858.
5.- Sigue Hernando Flores, político, 1857.
6.- Luego Jesús Hierro Maldonado, abogado en 1858.
7.- José María Saldivar, Licenciado. 1858-1859.
8.- Pascual Almazán, ingeniero, abogado y novelista. 1859.
9.- Octavio Muñoz Ledo, abogado. 1859-1860.
10.- José de Emparan, diplomático. 1959-1861.
11.- Teófilo Marín, abogado. 1860.
12.- Ignacio Ramírez, abogado, periodista y literato. 1861.
13.- Joaquín Ruíz, abogado. 1861.
No se sabe, o mejor dicho no se, si entre el trece y el catorce
que es Blas Balcárcel, ingeniero, quien toma el cargo en
1867, es Joaquín Ruiz quien desempeña la cartera,
o que como es la época de la intervención francesa,
pues todo andaba de cabeza. Pero lo que sí mueve ya a la
reflexión es que hay de todo en estos primeros 13 a 14 años
de vida de la secretaría, me refiero a las profesiones de
los secretarios y vea usted que no aparecen para nada los agrónomos,
pues ya ni los buscamos más, estos hacen su aparición
hasta el secretario número 46 y se llamó Luis L. León,
quien fuera de profesión ingeniero agrónomo y desempeñó
el cargo de 1924-1928, le antecedieron 45 secretarios durante 75
años y ninguno de ellos fue agrónomo. Esta tendencia
de hacer de políticos, poetas, diplomáticos, licenciados,
historiadores, ingenieros (no agrónomos), profesores, escritores,
militares, músicos y compadres, secretarios de agricultura
por el presidente en turno me imagino, que ha afectado al campo,
digo namás me lo imagino y de alguna manera, digo, de alguna
manera, también me imagino que esta "chamba" se
considera desde hace muchos años atrás como de secretario
de bajo nivel, así como que de 4° categoría, en
cambio ser secretario de Guerra, de Hacienda, de Gobernación,
¡hombre!, esa sí es una verdadera secretaría
de estado, poderosa y con mucha influencia y presupuesto. Vamos,
sí hasta Francisco Labastida Ochoa y Jorge de la Vega Domínguez
fueron secretario de agricultura, ah y el profe Carlos Hanck González,
¿a ver por qué no va ha ser Uzabiaga un buen secretario?,
si con tanto baquetón que por ahí ha pasado sin pena
ni gloria, pues él por qué no, como el paquidérmico
de Eduardo Pesqueira Olea, quien ahí la gozó en grande
y deshizo la estructura de la vieja SARH, que por que estaba muy
obesa, y zas que nos corre. En sus ya 150 años de vida de
esta secretaría, la mayor frecuencia de secretarios, ha sido
la de los ingenieros, pero no agrónomos; le siguen los abogados,
los militares en tercer lugar, luego los políticos, los ingenieros
agrónomos tan solo llegamos al modesto 8.5 % del total de
los ya más de 60 ministros de agricultura que ha habido en
estos 150 años y que han ocupado este importantísimo
puesto. ¿Qué no será también condicionante
de que el Campo No Aguante Más, qué no hayan puesto
con más frecuencia al personal idóneo al frente de
esta secretaría?, digo, yo nomás digo, porque como
agrónomo estoy desempleado y el campo está en crisis,
¿y cómo no?, ¡carajo!, si jamás nos han
dejado ocupar los puestos que son obvios y naturales para nosotros
dentro de la administración pública. La secretaría
de agricultura es y ha sido un botín político para
dar chamba a mil y un "huleros", y a muy, pero muy pocos
agrónomos. A ver llegue usted al seguro social y que lo recete
un abogado, ahí si no verdad, entonces por que no está
la SAGARPA llena de colegas y ausente de abogados, economistas y
demás arrivistas. Lo que necesita el campo mexicano, es a
su agrónomos ahí..., ¿no cree usted?
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