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QUE
SI ESTÁ NI SE NOTA
Por Carlos Mendoza.-Cuando una administración tiene ganas
de trabajar se nota de inmediato, lo principal creo yo, es eso las
ganas, más que las ansias de poder y no poder; montones de
palabras huecas se quedan dentro de la resonancia de las ondas hertzianas
y se van con cada día al limbo de la nada, la verdad es más
clara que el agua y en la ciudad y municipio no pasa nada, mi carnicero
de confianza me dijo a modo de comentario: Es que no se nota
que haya alguien detrás de ese escritorio, la neta ya hasta
se me olvidó como se llama el nuevo... La ciudad presenta
varios aspectos negativos que no han sido atendidos para su resolución
por espacio de años, ahí están añejas
y doloridas calles pavimentadas desde épocas de Aplonio y
Heriberto, quienes dejaron huella de su paso en forma de cemento
que tapó la tierra ancestral de las calles de esta vieja
ciudad de casas feas. Detrás de ese trabajo de pavimentación,
más que recursos, que ahora así se le dice a la lana,
estuvo siempre el trabajo directo con la ciudadanía, un trabajo
que hasta la fecha no se aprecia por los políticos de la
nueva Ola por que son dependientes de que les llegue el recurso,
ellos por sí mismos valen chichi de pollo y ni
se les ocurre nada, ni hacen nada, este trabajo llevó mucho
de organización social, que es un valor político,
tan es así que sin la organización social para el
trabajo en la comuna de hecho no se hace nada, solo obras de pátina
y relumbre, pero que no son lo que el pueblo necesita. Ver y sentir
tanta dependencia de las instancias de gobierno de más arriba
da pena, que si el gober no viene y autoriza, nosotros
no somos capaces de hacer nada, eso queda para los incompetentes,
los que no lideréan ni en su casa. ¿A poco no nos
hace falta una limpieza a fondo y reorganización del mugrosisimo
Mercado municipal?, ¿qué no le da a usted asco tanta
mugre y desorden señor presidente?, por lo visto, no. De
seguro espera a que venga el gober y le diga que hay
que limpiar esa inmundicia, si no usted no la ve. Tantas y tantas
calles sucias, de banquetas cachurecas llenas de baches y lotes
vacíos llenos de basura, los parques así como zonas
verdes se le están marchitando por que no le duele señor
Sabás ver sufrir a las plantas de sed con los calores. A
nadie se le niega un vaso de agua Sabás, a las plantas de
San Martín que están bajo tu cuidado menos, son un
bien común que hablan pestes de tu falta de sensibilidad
ante las cosas simples, pero de ellas está la vida llena Sabás, como dicen por estas tierras que son más las
tuyas que las mías, ya que yo soy de fuera: No te quieras
echar los ventosos más arriba del agujero y mira lo
simple que es trabajar con la gente, con nadie más lo vas
ha hacer que con ellos, si dejas de lado los detalles por hacer
grandiculencias no llegaras muy lejos. La seguridad pública
anda de cabeza, nomás no ves a un cuico por ninguna parte
a pata, andan en sus motos paseando, y pasan y pacen, de pacer como
las vacas y sus congéneres machos pero no hacen sin solo
eso, y solo los ves de día, jamás de noche, por mi
calle, que de noche se llena de vaguillos que toman cerveza y escuchan
radios a todo volumen, nomás no pasan nunca, ¿Me pregunto
y si pasaran, les dirían algo? Yo creo que no, ahí
tienes en la calle Manuel Ávila Camacho No. 5, un tendajón
que en verdad es una cantinucha llamada El Grande, ahí se
expende y toman cervezas a cualquier hora del día, desde
temprano está abierto, por cierto ahí paran los trabajadores
de limpia pública por la mañana a curársela
con una cervecita, ya nada más falta que por ahí llegue
un director o regidor a hacer lo propio y se les una a los de limpia
en la libada matutina de una rica cevadilla. El dueño a de
estar palanca pasan los años y él ahí
sigue tan campante, ¿a la mejor y goza de una licencia especial
para la venta de cerveza, todo es posible. No? Ese es mi San Martín,
donde no pasa nada, pero de bueno.
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