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ESTA NOCHE DE SAN JUAN
Por Carlos Mendoza.-Este lunes 24 de junio del año
2002, fue como cada año un día de San Juan, el venerado
y siempre recordado Juan Bautista, en torno a él y a su día,
así como a su figura existen cientos de consejas: que este
día hay que costarse el pelo; que la noche de este día
bajo los puentes se juntan los duendes y danzan y es el único
día que es posible verles; que los hongos que se recojan
este día serán extraordinarios; que este día
paren las ciervas, en el monte dicen los cazadores, en fin, pero
la verdad es que desde la más remota antigüedad los
mexicanos antes de que llegaran los europeos ya hacíamos
de este día un día especial y se lo dedicábamos
a Xochilpilli, esta deidad del panteón Náhuatl es
venerada como un dios promisorio de buenas cosechas de abundantes
frutos, del renacer de la vida. Y volviendo al venerado San Juan,
el mismo Jesús le dedicó una bula de canonización,
quizá la más corta, pero la más sustanciosa
que se conoce, así como la más completa: Non surrexit
Inter natos mulierum major Joanne Baptista: "Entre los nacidos
de mujer, no ha habido jamás nadie más grande que
Juan el Bautista" (Mt. 11:11) Se puede ver que Jesús
amaba intensamente a Juan el Bautista, además de respetarlo
enormemente ya que Juan se dedicó a su misión en forma
incomparable Vox clamantis in deserto. Gritó tan fuerte que
se le escuchó hasta el último rincón de los
desiertos y se dice que aún hoy todavía nosotros,
o aquellos que quieran hacerlo, lo escuchamos. Flamígero
de verbo, hombre líder en épocas difíciles
cuando hacer esto costaba la vida y no parcamente así la
dio, "Enderezad vuestros caminos torcidos y arrepentios , pues
ya está el hacha sobre la raíz del árbol ,
que se quemará si no da frutos". Que falta hace hoy
día un Juan el Bautista, pero no, más bien es preciso
releer su palabra y él renace como hay que renacer una y
cuantas veces sea necesario, como la rama de acacia que pusieron
en la tumba de Hirám, es importante no perder las tradiciones
y recordar que los banquetes de vida de esta noche de San Juan,
que en voces de Serrat da vida a la canción "La Noche
de San Juan, o La Fiesta", donde "...el hombre y el gusano
bailan y se dan la mano sin importarles la facha..." Este es
un mundo dador de vida sin olvidar que de los ciclos como el que
este 24 empieza marca también un renacer de la muerte, en
palabras del biólogo Monod "La vida nace de la muerte",
al referirse a la acción depuradora y recicladora de las
bacterias que impiden que este mundo nuestro se llene de basura
de cadáveres de tres mil millones de años de vida
sobre el planeta. San Juan Bautista habría podido escoger
la vía fácil y pasar su vida tranquila, pero al igual
que Jesús, ellos eran seres diferentes y predestinados para
ser eternos y escogió compartir la suerte de Jesús,
fue decapitado en Macheronte por las mismas razones por las que
Jesús fue crucificado en el Calvario por "Tener hambre
y Sed de Justicia" y sólo buscaba cumplir una voluntad
superior, un fracaso a la tenue luz de la mirada de algunos hombres
de su época, de sus verdugos y de los que no querían
levantar la cabeza; éxito eterno ante los ojos de sus maestros.
Que el banquete de esta noche de solsticio, o del estío llegue
hasta la próxima fiesta, la de San Juan Evangelista, dedicada
a la Esperanza y que celebraremos este 27 de diciembre estas son
fiestas para todos, aprendices y maestros, son celebraciones de
profunda hermandad. Feliz día de San Juan y que llueva bien
para todos aquellos que: llaman, piden y buscan.
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